Gabriel Purziani:
Hay cantores que no dicen ni provocan nada… y después están los que se plantan como Carlos Ramon Fernandez, que no adorna la realidad ni la disfrazan de poesÃa linda, sino que la dice como es, cruda y sin permiso, ya no quedan hombres de palabra firme, que prefieren incomodar antes que callarse, porque no canta para gustar, canta para que no se olviden las verdades.
Roman Fleitas :
El chacarero molesta, por eso no lo invitan, pero también por eso el paisano lo siente tan propio.
Edith Alarribera:
Por eso el chacarero nunca fue cómodos para los grandes festivales: porque sus canciones no son para aplaudir nomás, son para pensar.
Carlos Martinez-:
Hay voces que no se domestican, y por eso mismo muchas veces quedan afuera de los grandes escenarios. Cuando uno escucha esas canciones bien criollas, directas, sin vueltas, entiende por qué nunca encajaron en ciertos festivales donde manda más el negocio que la verdad. Es la palabra de un hombre del campo, de los pocos que siguen defendiendo el folclore viejo, el que habla del trabajo, de las injusticias y de la vida real del paisano. Un cantor que eligió mantenerse firme antes que adaptarse. Y quizás por eso mismo sigue siendo respetado, porque nunca dejó de cantar lo que muchos prefieren callar.
Agustin Daniele:
Mi viejo era campero de ley, y era fanatico de Carlos Ramon Fernandez, el murio hace unos 4 meses, y al escuchar esto lo recuerdo Gracias por haberme enseñado valores, que orgullo haberte tenido como papá
Palacios Demian:
Hay cantores que se suben a un escenario y hay otros que se paran como si fuera un alambrado del campo, a decir lo que duele. El Chacarero es de esos pocos que quedan, voz de tierra, de trabajo y de verdades que incomodan. Por eso nunca necesitó vidrieras grandes… porque su lugar siempre fue el corazón del pueblo.
Ricardo Aguilar:
Hay cantores que entretienen, y hay otros que incomodan porque dicen lo que muchos no quieren escuchar. Esas letras que nacen del trabajo, del sacrificio y de la vida de campo tienen otra fuerza, no son adornos, son testimonios, por eso, cuando suenan esas historias criollas, más que música, parecen verdades
Hugo Basualdo:
Cuando uno escucha estas coplas que salen del barro mismo del campo, se da cuenta que todavÃa hay voces que no se venden ni se acomodan. Voces que dicen lo que duele, lo que se vive y lo que muchos callan. Eso es lo que necesita el paisano, alguien como el chacarero que cante verdades sin agachar la cabeza, porque mientras haya un cantor asÃ, el alma del campo sigue despierta. 🌾
Mario Alcaraz :
Hay artistas que pasan y otros que quedan marcados como un faro, y Argentino Luna fue de esos, un hombre que supo poner en palabras el orgullo de ser de tierra adentro, sin adornos ni medias tintas, lo suyo no era solo música, era una forma de plantarse en la vida, y hoy se siente ese vacÃo, porque voces asà ya casi no aparecen, y gracias Roberto por no dejar morir a estos artistas.
Elsa:
Hoy, cuando todo parece ruido, se extraña esa claridad y esa honestidad que él transmitÃa en cada canción.
Rafa Dorrego:
Es asi esta música que no grita ni presume, si no más bien conversa, como un viejo contando recuerdos mientras el mate va y viene.
ARIELA ROMANO:
CUANTAS VERDADES DECIAS EN TUS LETRAS NEGRITO;; DIOS TE CUBRA CON SU MANTO SAGRADO AMEN
Enrique Roldan :
Hablar del querido Negro de Madariaga es hablar de coherencia, no fue solamente un cantor popular; fue un hombre que defendió al peón rural, al trabajador olvidado y a la patria profunda con una convicción que no negociaba, sus letras tenÃan denuncia, identidad y orgullo nacional. Hoy, en un paÃs que muchas veces parece perder el rumbo, harÃa falta una voz asÃ, clara, firme y comprometida, porque el Negro no cantaba para quedar bien, cantaba para despertar conciencias. Y eso, más que nunca, es lo que se extraña.
Carmela Ordoñez:
Qué falta hacen voces como la de Argentino Luna en estos tiempos… un hombre que no cantaba por cantar, sino que decÃa cosas que dolÃan y que defendÃan al paÃs, al trabajador y a la tierra. El Negro tenÃa esa forma tan directa de contar verdades que hoy siguen vigentes, como si sus letras hubieran sido escritas para este presente. Su mensaje, más que música, era conciencia.
