En quebranto: los tambos otra vez no logran siquiera alcanzar los costos
Después de cinco meses, en noviembre volvieron a rentabilidad negativa: el precio recibido por los productores estuvo por debajo del mínimo que hay que alcanzar para poder producir.
El informe que de manera mensual realiza el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) titulado “Costos regionales de producción de leche”, confirmó que la preocupación que vienen planteando productores y entidades vinculados al tambo tiene razón de ser.
Con un precio promedio por litro de leche entregado en tranquera de $ 62,16, los establecimientos quedaron otra vez en terreno negativo, al ni siquiera alcanzar los $ 62,45 teóricos que necesitan para producir cada litro.
MIRÁ Sequía y costos: la producción de los tambos tuvo su mayor caída en tres años y medio
Ni hablar que siguen muy lejos de alcanzar una rentabilidad sobre el capital del 5%, una cifra que haría realmente sustentable el negocio, y que significaría cobrar un valor a noviembre de $ 71,92.
FIN DE AÑO EN “ROJO”
De esta manera, los tambos cortaron con una racha de cinco meses en los que al menos habían logrado superar la barrera de los costos.
Para diciembre, es probable que esta situación se profundice, por la incidencia del “dólar soja” que elevó el costo de alimentación de los tambos.
Notas Relacionadas
La Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que el área de trigo podría reducirse en unas 300.000 hectáreas en la zona núcleo; pese a un escenario climático favorable, los altos costos, especialmente en fertilizantes, generan márgenes muy ajustados o directamente negativos
Tras el cierre del último brote en el país, el organismo sanitario presentó ante la OMSA la autodeclaración de libre de influenza aviar altamente patógena, lo que permite avanzar en la reapertura de mercados internacionales y el restablecimiento del comercio avícola argentino exportador
El Gobierno nacional avanza con un plan para duplicar la superficie bajo riego en Argentina, que actualmente es de 2,1 millones de hectáreas. La estrategia incluye incentivos fiscales, reducción de costos energéticos y beneficios impositivos para impulsar inversiones en tecnología de riego en el agro.
Comentarios
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.